La pasta fresca artesana de Makaría

Makaría era el nombre que recibía una pasta de harina y agua que los griegos elaboraban en la ciudad conocida hoy como Nápoles. De esa marítima e histórica ciudad llegaron Paolo y Massimo para montar en Palma su negocio de pasta fresca artesana. Hoy Makaría es una de las mejores maneras de adentrarse en los sabores tradicionales, típicos, de la auténtica pasta de la región de Campania, la cuna de la pasta.

Makaría

Toda su pasta está elaborada con harina de trigo importada de Italia, como la mayoría de productos que utilizan, lleva huevo y está “trafilata al bronzo”, lo que significa que la pieza por la que sale la pasta es de bronce, la de mayor calidad, produciendo una pasta más rugosa que absorbe así los sabores con mayor intensidad.

 

Al principio solo vendían su pasta artesana a peso, en crudo. Pero pronto los clientes les pidieron que la cocinasen. Ellos, amigos y vecinos de barrio, cocineros de la escuela de hostelería de Nápoles, no lo dudaron. Al poco, los mismos clientes pidieron si era posible comerla en el local y ellos pusieron unas pocas mesas para poder comer. Hoy, casi dos años después, tienen dos pequeños establecimientos donde cada día ofrecen una interesante variedad de platos de pasta que cambian a diario. Son platos del día, a elegir, cada uno con un precio. Siempre hay un entrante, mayormente una ensalada, cuatro platos de pasta diferentes y un postre. Dos vinos tintos y uno blanco, que se sirven por copas y que por supuesto son italianos, componen la bodega.

Los platos del día

El día de autos la oferta era la siguiente. De entrante una ensalada de queso de cabra con quinua, nueces y miel de trufa.

Makaría

Generosa ensalada con un delicioso queso de cabra pasado ligeramente por la plancha para caramelizar la miel que lo envuelve. La ensalada está aliñada con una vinagreta de limón pero puede pedirse el extraordinario “oli extra vergine di oliva” que utilizan, también en su clásica versión picante italiana.

 

Spaghetti de tinta de calamar con “mare e monti”. El mare lo ponen las gambas y el “monti” las setas. El spaghetti, deliciosamente al dente, es a la guitarra, que se diferencia del clásico en que sus bordes son cuadrados y no redondos.

Makaría

Ravioli rellenos de cordero lechal con ciruelas. Un clásico de la casa. El relleno está compuesto de pierna de cordero con queso ricotta y un poco de patata. Acompañan a los ravioli la carne de las ciruelas, lascas de auténtico Parmigiano Reggiano y una reducción del caldo de cordero. Plato de marcado contraste entre salado y dulce.

Ravioli rellenos de queso Gorgonzola y pera con nueces. Acompañados de un salteado de tomate seco y tomate cherry en una reducción de ajo y aceite.

 

De postre toca “tiramisù” y después un café muy especial: un “espresso al limon”. Bonita historia la de este café que exclusivamente puede tomarse en un bar de Nápoles al que la gente acude a propósito. Vecino de su barrio napolitano, el propietario les dio la secreta receta antes de partir hacia Mallorca.

Makaría

Espresso de limon

Conclusión

En todos los platos, que son generosos, de buena presentación y de elaboraciones poco complejas, destacan la textura y el sabor de la pasta fresca que sirven en perfecto estado de cocción. En los rellenos, elaborados a mano, se distinguen con claridad sus ingredientes frescos. Y sus sabores quedan perfectamente integrados en la pasta que nunca pierde protagonismo. Si, además, le sumamos la gran calidad de los productos italianos con los que trabajan, ya sean los aceites, los vinos, los quesos, el tomate de San Marzano o el típico licor Amaro, el resultado no puede ser más que satisfactorio.

 

Makaría

Platos de 10 a 13 euros

c/ Juan de Cremona, 2

T. 615 402 461

c/ Jordi Villalonga Velasco, 5

T. 625 116 880

 

Voz Gourmand by Jaime Vidal

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