Lluís Pérez

LLuís Pérez, el dulce sabor del éxito

En la calle Bonaire encontramos uno de los poquísimos establecimientos dedicados en absoluta exclusividad al mundo dulce, en concreto a los pasteles y a los bombones de autor. Es el proyecto personal, la pastelería, de Lluís Pérez, un chef pastelero, joven, artesano, y cuyos productos pueden considerarse como pequeñas y delicadas joyas de sabor dulce.

A pesar de su juventud la carrera profesional de Lluís Pérez está plagada de constantes menciones y reconocimientos. Formado en EHIB continuó su aprendizaje en la mítica pastelería de Oriol Balaguer donde perfeccionó todo lo relacionado con el mundo del chocolate. Le siguió un stage con Olivier Bajard, otro artista, para, finalmente, abrir en el 2015 su propio negocio.

El pequeñísimo obrador de sus inicios está en la parte de atrás, en la delantera el mostrador, los expositores y unas mesas donde degustar los productos a modo de salón de té, todo diseñado por él. Dice Lluís que cada pastelería es un mundo y el suyo es un mundo donde priman los pasteles de temporada y de producto mallorquín, salvo la mantequilla que la trae de Francia. En sus creaciones, todas propias pues no entra nada elaborado en su obrador, predominan las de chocolate y muchas están vinculadas con nombres de las “rondaies mallorquines”.

 

En sus vitrinas se exponen diariamente de siete a ocho pasteles de autor pero desde el principio hay uno que se ha convertido en el emblema de la casa, “el negret”, un pastel de chocolate de varias texturas con cinco capas diferentes que puede ser individual o para varias personas. Hoy Lluís Pérez es ya un nombre asociado a la pastelería creativa de primer nivel.

 

 

Deja un comentario