El Camino Palma

Restaurante El Camino, una barra para gozarla “poc a poc”

El restaurante El Camino es una barra de mármol y de roble casi sin fin. Una barra de 16 metros de largo donde sentarse, comer y beber una selección de tapas y platos clásicos de la gastronomía española, y hacerlo “poc a poc”, que es la forma de vida que más agrada al carácter mallorquín. Y es que Eddie Hart y Samuel Gough, los propietarios del restaurante, aunque de origen británico están unidos sentimentalmente a Mallorca desde su más tierna infancia.

 

Y en El camino se encontraron

Eddie Hart ha veraneado toda su vida en Estellencs, ese pequeño pueblo de la Serra de Tramuntana. No muy lejos lo hacía Samuel Gough, familiar directo de Robert Graves, que disfrutaba de sus vacaciones en Deià. Hace tres años el destino los puso en el mismo “camino” y el resultado es el restaurante que hace unos meses acaban de inaugurar. No es ésta una aventura nueva para ellos, especialmente para Eddie que pertenece a una familia de empresarios de la restauración en la “city” londinense. Allí, junto a sus hermanos, posee y dirige nueve restaurantes, cuatro de ellos dedicados en exclusividad a las populares y reconocidas tapas españolas. Sin embargo, y a pesar de sus negocios, el cuerpo empujaba a Eddie hacia esta isla que tanto quiere. Así que, sin más, tomó la decisión de venirse a vivir a Mallorca, “dejé Londres para disfrutar de la vida poc a poc”. Y una vez aquí no tardó en emprender “El Camino” con su amigo y socio Samuel.

El Camino Palma

La barra de El Camino

El restaurante y su barra

El Camino tiene forma rectangular y parece diseñado especialmente para dar cabida a esa inmensa barra en la que pueden sentarse hasta 32 personas y que ocupa casi todo el espacio. Al fondo de la sala hay varias mesas altas donde es posible picar las tapas más sencillas de la carta mientras se espera asiento en la barra, pues no existen las reservas, sino que los taburetes se ocupan por orden de llegada. Un poco más allá y detrás de una pared, oculta a las miradas, la única mesa del local, es para ocho personas y se necesita reserva previa para ocuparla.

Detrás de la espectacular barra está la cocina abierta y el ajetreo es enorme. Hay un mínimo de cinco cocineros y cinco camareros para poder dar el servicio y todo ocurre a la vista del cliente.

El Camino Palma

Eddie Hart

La carta del restaurante es un compendio de los grandes clásicos de las barras españolas, no es estática así que van saliendo y entrando nuevos platos, a los que hay que añadir los especiales de la semana que se anuncian en tiza sobre una pizarra.

Todos los platos están pensados para compartir, para picar, así que son un poco más grandes que una tapa y un poco más pequeños que las raciones.

La carta de vinos ha sido confeccionada por Samuel y todos han sido elegidos mediante una cata a ciegas para alejarse de la influencia de las marcas. Está bien surtida, con buena presencia de vinos mallorquines en los tintos, y lo más importante, cualquiera de los vinos se sirve por copas.

 

Algunos platos de la carta El Camino

La carta se divide en una serie de sugerencias para picar y una pequeña selección de embutidos, frituras, tortillas, arroces, verduras y ensaladas, pescados, carnes y postres.

De entre las frituras, las croquetas de jamón, dos por ración.

De entre las tortillas, la clásica, espolvoreada con pimienta negra y líquida por dentro.

Tortilla española

De las cuatro verduras una ensalada de cogollos con anchoas don Bocarte, y panceta ibérica. Bocado fresco y con un punto de acidez en el aliño, excelentes las anchoas.

El Camino Palma

Cogollos con anchoas y panceta

De los cinco pescados, arroz con salmonete. Intenso el sabor a pescado, buena cocción del grano de arroz, y suavidad y ternura en la carne del salmonete.

Detalle del arroz de salmonete

De las cinco carnes, paletilla de cordero lechal. El cordero es del pueblo de Porreres y se sirve sin guarnición. La carne se corta sin necesidad de cuchillo, carne lechal, delicada y sabrosa.

Paletilla lechal de cordero

De postre una crème brûlée o crema quemada.

Todo acompañado con Na Blanca, un Vi de la Terra de Mallorca, blanco y artesanal de Vinyes de Formentor. Y con El Galgo, un tinto ecológico de la variedad autóctona callet de las bodegas Oliver Moragues de Manacor.

 

El restaurante El camino es una barra elegante, cómoda, bien atendida, donde comer y beber algunas de las tapas que han dado renombre a la gastronomía española. Es un lugar frecuentado por clientes extranjeros que se rinden sin contemplación al concepto y a la comida, es un lugar informal, alegre, donde gozar y compartir a la manera mallorquina, sin prisas,  “poc a poc”.

 

Voz Gourmand by Jaime Vidal

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