Sobre mí

Escritura y  gastronomía. Dos pasiones o dos debilidades. Ya no lo sé. Sí sé que las necesito a ambas en mi día a día.

La escritura: Todo empezó con la lectura. Recuerdo como mi padre intentaba enseñarme a leer.  Y ante mi resistencia un día me dijo: “cuando sepas leer podrás vivir todas las aventuras que quieras”. Cuánta razón tenía. Me enganché a la lectura, a todas horas. Eso me impulsó a querer escribir. Y sin darme cuenta gané en mi adolescencia un premio de relato breve. Entonces supe que siempre escribiría.

La gastronomía: Muchos recuerdos de mi niñez están asociados a la comida. Muchísimos. Recuerdo esconderme para beber a sorbos del bote de leche condensada, recuerdo robar los turrones de la despensa y también los platos que elegía para comer el día de mi cumpleaños. Luego llegaron los restaurantes. Platos desconocidos que no comía en casa y que me cautivaron. Empecé a preferir ciertos restaurantes, ciertos cocineros. Y comprendí que la cocina es como la escritura, ambas pueden convertirse en arte.